El rendimiento de los bonos soberanos estadounidenses a 30 años alcanzó este martes su nivel más alto desde la crisis hipotecaria de 2007 debido a los temores inflacionistas globales. Las tensiones bélicas en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz impulsaron estos vencimientos a largo plazo hasta un rendimiento máximo del 5.18 %. Esta subida obliga a la principal potencia mundial a ofrecer más dinero a los inversores para financiar su deuda pública.
El mercado teme un aumento duradero en los precios del petróleo por el punto muerto diplomático entre Washington y Teherán. El rendimiento a diez años también se tensó este martes hasta el 4.65 % frente al 4.59 % registrado al cierre del lunes. Los acreedores exigen tipos de interés más elevados ante el riesgo de una inflación que reduce el valor del capital prestado, tras un disparo del 60 % en las cotizaciones del crudo.
La tendencia bajista en los precios de la deuda pública se extendió a las plazas financieras europeas, las cuales sufren el mismo incremento en los tipos de interés. El analista de la firma Cité Gestion, John Plassard, advirtió que la situación en el continente comienza a volverse «extremadamente preocupante». El experto financiero señaló que el Bund alemán a 10 años se aproxima ya al 3.2 %, un nivel inédito desde el año 2011.
El gasto público y la necesidad de subsidios energéticos para los hogares presionan la emisión de nuevos títulos estatales a largo plazo. El economista jefe de la entidad financiera Jefferies, Mohit Kumar, apuntó al creciente déficit fiscal norteamericano como un factor determinante en este escenario de incertidumbre.
FUENTE: DW
360/LT/DRR



