La guerra no entiende de inclusión ni de esfuerzos humanos, ya que en medio de la reciente ofensiva aérea sobre la capital iraní, un ataque ha borrado del mapa el CafeDowntism, el único refugio y centro de empleo diseñado específicamente para jóvenes con Síndrome de Down y autismo en la ciudad.

 

Lo que durante años fue un símbolo de esperanza y dignidad, hoy es solo un montón de escombros y cenizas. Este espacio no era una cafetería común; era el proyecto de vida de decenas de familias que encontraron en sus mesas un lugar de terapia, trabajo y pertenencia.

 

Para los jóvenes que allí laboraban, el café representaba su conexión con el mundo y su mayor logro de independencia. Con el impacto de los misiles, ese entorno seguro ha desaparecido, dejando a los ciudadanos más vulnerables de Teherán en un desamparo absoluto.

 

Mientras los informes militares hablan de «objetivos estratégicos» y «daños colaterales», la realidad en el terreno muestra una pérdida humana y social irreparable. El bombardeo ha desmantelado un pilar de la comunidad, apagando uno de los pocos faros de luz y empatía que resistían en medio del conflicto

 

Fuente:  Medios internacionales

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