El sistema de salud de Bolivia ha entrado en fase de vigilancia activa tras confirmar la aparición de la variante «K» de la Influenza A H3N2 en su territorio, debido a su alta velocidad de propagación y así contener un posible brote masivo.

    El hallazgo se produjo tras analizar los casos de dos pacientes: un adulto de 52 años y una niña de seis, donde según el reporte oficial, ambos ciudadanos se encuentran estables y bajo tratamiento ambulatorio, lo que sugiere que, hasta el momento, la variante puede ser manejada con los protocolos médicos existentes.

Cambio en el panorama epidemiológico

     La aparición de la variante K representa un giro significativo en el comportamiento del virus dentro del país, ya que durante el año 2024, Bolivia había registrado apenas 27 casos de la cepa convencional de H3N2, por lo que, la irrupción de esta nueva mutación obliga a las autoridades sanitarias y a los países vecinos a reforzar la vigilancia epidemiológica en las zonas fronterizas y centros urbanos.

     Los especialistas enfatizan que la evolución de los virus respiratorios es un proceso constante, por lo que la detección temprana es fundamental. Ante este escenario, las autoridades instan a la población a retomar con rigor las medidas de prevención básicas:

  • Lavado frecuente de manos con agua y jabón.

  • Uso de mascarillas en caso de presentar síntomas respiratorios.

  • Asistencia inmediata al médico ante fiebre alta o dificultades respiratorias.

Fuente: Medios Nacionales

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