A pesar de la escalada de amenazas militares del presidente de Estados Unidos, Donald Trump a Venezuela, la población ha optado por ignorar la tensión geopolítica y se ha volcado de lleno a su vida cotidiana y a la temporada navideña.
La rutina se impone a la crisis
La respuesta de los venezolanos a la incertidumbre ha sido la normalización, ya que las calles y comercios se llenaron de actividad este fin de semana, con un significativo número de personas aprovechando las ofertas del Black Friday con total normalidad, enfocados en las compras y los planes de fin de año.
Aunque existe un sector minoritario de la población que aún mantiene la esperanza de que las amenazas de Estados Unidos se cumplan y se produzca un supuesto «cambio de régimen», la realidad es que el porcentaje mayoritario de ciudadanos simplemente continúa su vida diaria con normalidad y en paz.
De esa manera, Caracas sigue funcionando con un notable aire de festividad entre compras, fiestas y planes de contingencia discretos, la tensión política pasa a un segundo plano ante la resiliencia de una población que prioriza sus tradiciones navideñas y el funcionamiento de su cotidianidad.
Ver esta publicación en Instagram
Fuente: Bloomerg
360°/PG/OBP





