Con batas blancas, pancartas y consignas de paz, miles de trabajadores del sector salud protagonizaron una multitudinaria movilización en la capital venezolana para exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, quienes permanecen secuestrados por el gobierno de Estados Unidos desde el pasado 3 de enero.
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El trabajo especial de la periodista Kenia Ferrer, del programa 360° de Venezolana de Televisión, documentó de primera mano los testimonios de médicos, enfermeras, promotores comunitarios y personal sanitario provenientes de distintos estados del país, quienes marcharon desde el Parque Generalísimo Francisco de Miranda hasta la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Además, estuvo presente el hijo del presidente Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra.

“Las calles son testigos de la movilización de un pueblo con conciencia patriótica que exige la liberación inmediata de su presidente”, expresó el doctor Giovanni Peña, representante de la Universidad de las Ciencias de la Salud, al señalar que la movilización defiende también la soberanía y el ejercicio democrático en Venezuela.

Durante la jornada, participantes calificaron la situación como una violación del derecho internacional. “Ningún jefe de Estado puede ser juzgado o retenido por otra nación; esto es un vulgar secuestro”, afirmó un manifestante proveniente del estado Aragua, al invocar los acuerdos de Ginebra y el rol de la Corte Internacional de Justicia.

Desde Yaracuy, La Guaira, Miranda, Guárico, Sucre y otros estados, el llamado era reiterativo. “Salud es Venezuela, salud es Maduro”, expresó un médico de la Maternidad Concepción Palacios, quien destacó los avances del sistema público de salud pese a las sanciones.

Otros testimonios indicaron que más de 6.000 trabajadores del sector conforman el llamado “ejército de batas blancas” que respalda la continuidad de las políticas sanitarias y sociales.
La movilización tuvo como objetivo final la entrega formal de una solicitud ante instancias internacionales. “Venimos a exigir respeto al derecho internacional y a un pueblo soberano”, expresó una trabajadora del sector eléctrico que se sumó a la marcha junto a personal médico.
360°/KR/OBP



