El Ministerio Público divulgó un balance detallado sobre las acciones científicas y de criminalística ejecutadas para el esclarecimiento de la muerte del ciudadano Víctor Hugo Quero Navas, ocurrida en el Centro Penitenciario Rodeo I. El dictamen conclusivo arrojado por la necropsia de ley, así como por los análisis histológicos y toxicológicos complementarios, determinó de manera unánime que el fallecimiento se produjo a causa de un tromboembolismo pulmonar, descartando la presencia de cualquier tipo de lesión traumática en el cuerpo.
El protocolo de investigación penal, que inició formalmente a principios de mayo bajo la conducción de la Fiscalía 80 Nacional en materia de protección de derechos humanos, incluyó una operación de exhumación realizada el pasado 8 de mayo de 2026. Los exámenes arrojaron que el cadáver presentaba una data de muerte de entre 10 meses y un año. Todo el procedimiento contó con la validación del Senamecf, la Defensoría del Pueblo y los familiares de Quero Navas junto a su equipo técnico legal.
Asimismo, la identidad plena de los restos fue ratificada por vía científica gracias a una articulación institucional con el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). El organismo realizó un estudio de ADN sobre una muestra ósea del fémur del cadáver, contrastándola con el perfil sanguíneo de la madre del ciudadano, la señora Carmen Teresa Navas. La experticia arrojó una coincidencia estadística del 99,496% de filiación biológica.
Para la sustentación del expediente criminalístico se recopilaron además levantamientos planimétricos, entrevistas, fijaciones fotográficas y reconstrucciones de los hechos en el sitio de reclusión. La institución fiscal remarcó que cada una de estas diligencias se rigió de forma estricta por las normativas del Código Orgánico Procesal Penal para muertes potencialmente ilícitas, reafirmando el compromiso constitucional del Estado de velar por los derechos humanos de la población privada de libertad.
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