Las autoridades filipinas informaron que aumentó a 37 la cifra de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió la isla de Mindanao el lunes, mientras cuatro personas siguen desaparecidas. Más de 470 resultaron heridas y unas 145.000 personas fueron afectadas de forma directa, según el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
Un total de 31.701 personas permanecen en 54 refugios temporales, mientras otras 9.000 abandonaron sus viviendas y se alojan con familiares o amigos. El sismo provocó el desplazamiento de 40.674 personas y dañó 2.505 casas, de las cuales 460 quedaron totalmente destruidas. Edificios gubernamentales, viviendas, carreteras y puentes también sufrieron afectaciones.
El funcionario de la Oficina de Defensa Civil, Rafaelito Alejandro, advirtió que unas 1.055 réplicas (con magnitudes de hasta 6,7) podrían hacer colapsar edificios con grietas. Unos 6.000 edificios de escuelas públicas deberán ser evaluados antes de retomar actividades. «No podemos forzar la reapertura inmediata de las escuelas porque tenemos que garantizar la integridad de los edificios», enfatizó.
Filipinas se ubica en el denominado anillo de fuego del Pacífico, un arco de fallas sísmicas propenso a terremotos y erupciones volcánicas. El seísmo ocurrió a 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias, con una profundidad de casi 55 kilómetros.
FUENTE: ÚN
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