Una nueva ola de bombardeos del Ejército israelí sobre la Franja de Gaza dejó al menos 31 personas muertas, entre ellas nueve niños y seis mujeres, según informaron fuentes médicas y locales. Los ataques se intensificaron como respuesta a lo que el Gobierno de Benjamín Netanyahu calificó como “violaciones del alto el fuego” por parte de Hamás.
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Entre las víctimas se encuentran cuatro miembros de la familia Al Banna, fallecidos tras el impacto de un misil en su vivienda en la ciudad de Gaza. En otros puntos del enclave, los ataques alcanzaron hogares, escuelas y campos de refugiados. Tres muertos en la casa de la familia Abu Hana, tres más en el campo de refugiados Al Shati, y una niña que perdió la vida en el barrio Al Nasr tras un bombardeo sobre un apartamento en la calle Al Jalaa.
Asimismo, en el norte, un ataque sobre una escuela utilizada como refugio provocó tres fallecidos, mientras que en el centro de la Franja, los bombardeos sobre los campos de Musirate y Al Bureij dejaron al menos nueve víctimas, entre ellas un niño y una mujer. En Jan Younis, al sur de Gaza, siete personas murieron: cinco por el impacto sobre un vehículo en la calle Al Qassam, donde viajaban dos niños y una mujer, y dos más en el barrio Al Amal.
Desde el Hospital Nasser de Jan Younis, médicos confirmaron que los cuerpos de los menores llegaron mutilados. “Los equipos de Defensa Civil continúan trabajando en condiciones extremas para rescatar a los sobrevivientes atrapados entre los escombros, pese a la falta de recursos y los ataques continuos”, informaron los rescatistas.
Igualmente, el Ejército israelí justificó los bombardeos en Gaza asegurando que fueron una respuesta a presuntos ataques de Hamás contra soldados en Rafah, una acusación que el grupo islamista negó.
Fuente: EFE
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