El pasado 24 de julio, Terrence Gene Bollea, el icónico luchador profesional estadounidense conocido como Hulk Hogan, murió a los 71 años en su residencia de Clearwater, condado de Pinellas. Una semana más tarde, las autoridades forenses de Florida publicaron un informe que confirmó la causa del fallecimiento: un ataque cardíaco provocado por una leucemia linfocítica crónica.
De acuerdo con el informe, la combinación de leucemia linfocítica crónica y antecedentes de fibrilación auricular desencadenó el ataque cardíaco que le quitó la vida. Los equipos de emergencia llegaron rápidamente a su domicilio e intentaron reanimarlo durante 30 minutos, pero no lograron recuperar sus signos vitales. Posteriormente, lo trasladaron a un hospital local, donde se confirmó su fallecimiento.
La noticia ha causado gran conmoción tanto en el universo de la lucha libre como entre sus seguidores. Hogan, considerado una leyenda en la World Wrestling Entertainment (WWE), deja una huella imborrable en la historia del deporte y en el corazón de sus fanáticos.
Fuente: Medios Internacionales
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