Recientemente se ha denunciado cómo grandes medios y agencias de inteligencia están utilizando historias falsas para manipular a la opinión pública y facilitar intervenciones militares.

    Un ejemplo claro es el de una joven israelí que fue declarada muerta en las protestas de Irán; sin embargo, ella misma apareció en redes sociales, viva y desconcertada, preguntando por qué la daban por fallecida. Otro caso bajo la lupa es el de un ciudadano israelí presentado como preso político en Venezuela.

    En el video, el usuario cuestiona la veracidad de su cautiverio debido a su apariencia física saludable y a que su detención estuvo «vinculada con fotos de tropas militares extranjeras». Todo esto pone sobre la mesa un debate publico de lo que realmente buscan estos relatos: crear una imagen de «víctima» para justificar ataques contra naciones como Irán o Venezuela, usando la propaganda como una herramienta de guerra psicológica.

    La reacción en internet no se hizo esperar, con usuarios señalando que se utiliza dinero y datos falsos para que la gente no «abra los ojos» ante la realidad. Entre los comentarios, destaca la idea de que estas campañas buscan tapar crímenes y dividir a las naciones para dominarlas más fácilmente. Al final, el mensaje de la comunidad es claro: frente a la manipulación mediática, la unidad y la vigilancia mental son las únicas defensas.

 

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Fuente: Medios Digitales

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