El pasado jueves, la ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, afirmó que Venezuela ha incrementado su producción de petróleo, pese al “bloqueo criminal” de Estados Unidos.
Durante la Asamblea Anual de Fedecámaras en Valencia, resaltó que esto ha sido posible “gracias a los esfuerzos de nuestra industria, a los trabajadores y a las alianzas” que han fortalecido a la industria petrolera venezolana. Las exportaciones tampoco han disminuido. Según Reuters, en junio, Venezuela exportó unos 844.000 barriles diarios de crudo y combustibles, un 8% más que en mayo.
Este aumento se logró gracias a que, tras la cancelación de licencias que permitían a empresas como Chevron y Repsol enviar crudo a EE.UU. y Europa, el país ha incrementado sus ventas a Asia, especialmente a China. De hecho, cerca del 90% de las exportaciones a China en junio fue a través de intermediarios y centros de transbordo, en lugar de vías oficiales.
Mecanismos de evasión y consolidación en los mercados internacionales
Expertos como Luis Fleischman destacan que Venezuela está usando “buques fantasmas” y operaciones sofisticadas para evadir las sanciones y mantener sus exportaciones en marcha. Esta “navegación ilegal” permite que Venezuela siga vendiendo petróleo y productos, incluso en medio de la presión internacional.
Por su parte, Mark Feierstein señala que, si bien hay operaciones de empresas occidentales en Venezuela, las sanciones han reducido la transparencia en el mercado, permitiendo operaciones encubiertas y el mercado negro.
Las cifras oficiales muestran que la producción de petróleo se ha mantenido estable o ha crecido ligeramente en los últimos meses. La propia Ministra aseguró que el aumento en la producción se debe a los esfuerzos de la industria y las alianzas estratégicas, y que en junio, se exportaron cerca de 844.000 barriles diarios, incluyendo refinados y subproductos.
Expertos internacionales coinciden en que las sanciones no han logrado su objetivo de presionar al régimen venezolano. En cambio, han beneficiado a países como China y Rusia, que han aumentado su influencia y sus operaciones en Venezuela.
Venezuela continúa firmemente en su camino de mantener su industria petrolera activa y adaptándose a las condiciones internacionales, ante un escenario que, por ahora, muestra que las sanciones no han logrado los objetivos que buscaban.
Fuente: Hispano Post
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