El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva mediante la cual incrementa al 50 % los aranceles aplicables a las importaciones de acero y aluminio, intensificando así la ya tensa guerra comercial.

El jefe de Estado justificó esta acción señalando que «se están importando artículos de acero a Estados Unidos en tales cantidades y bajo tales circunstancias que amenazan con perjudicar la seguridad nacional de Estados Unidos».

De acuerdo con Trump, la medida busca frenar la entrada masiva de productos excedentarios a bajo costo por parte de naciones extranjeras, que, a su juicio, afectan gravemente la competitividad de la industria local.

Escalada arancelaria

La decisión se enmarca en la política arancelaria que el gobierno estadounidense viene impulsando desde marzo, cuando comenzaron a aplicarse tarifas del 25 % al acero y al aluminio provenientes del exterior, una vez vencidas las exenciones y cuotas sin impuestos.

Trump ha defendido consistentemente estas acciones asegurando que están orientadas a proteger la economía nacional. «Los altos aranceles estimulan la creación de puestos de trabajo y la producción doméstica», expresó el presidente.

Además, señaló que estos ingresos adicionales permitirán fortalecer las finanzas del Estado. Según sus palabras, también representan una vía para “generar ingresos adicionales para el presupuesto estatal”.

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