La comunidad internacional pone su mirada en las estrategias de resiliencia del Sur Global. En el marco de la Semana de la Nutrición Roma 2026, Venezuela ha tomado la palabra para presentar una radiografía de su transformación agroalimentaria, demostrando cómo logró estabilizar la disponibilidad de rubros esenciales y blindar la seguridad nutricional de su población tras años de complejos desafíos económicos.

El eje central de la propuesta venezolana no solo pasa por las cifras, sino por un cambio de paradigma. Ante expertos de todo el mundo, la delegación nacional defiende un modelo sostenible que rompe con los esquemas tradicionales, apostando por la biodiversidad local, el impulso de la economía azul y el rescate de alimentos ancestrales, elementos clave para construir soberanía frente a las crisis e incertidumbres globales.

Las claves del modelo venezolano

La participación del país en las mesas de trabajo internacionales se sostiene sobre dos pilares fundamentales:

  • Protección Social Efectiva: Exposición de los programas de abastecimiento directo como casos de éxito, basados en el esfuerzo propio y la articulación entre el Estado y los productores locales.

  • Diplomacia de Cooperación Sur-Sur: Una apuesta por el intercambio de experiencias horizontales entre naciones que enfrentan retos similares en el acceso a la alimentación.

Despliegue técnico y geopolítico

La delegación venezolana en suelo italiano combina la vanguardia técnica con la diplomacia de alto nivel. El equipo está liderado por Carlos Piñero Ysea, viceministro de Empresas y Servicios, junto a un frente técnico integrado por el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación (MINPPAL), el Instituto Nacional de Nutrición (INN) y la empresa Sabilven.

Por su parte, el brazo diplomático en la ONU-Roma está encabezado por la embajadora Marilyn Di Luca Santaella. Su rol en este encuentro adquiere un peso estratégico mayor, ya que Venezuela ejerce actualmente la Presidencia Pro Témpore del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC). Desde esta posición, el país lidera la voz de la región bajo los principios de complementariedad, soberanía alimentaria y visión de futuro.

Con esta participación, Venezuela deja claro en Europa que la respuesta a las crisis alimentarias globales pasa por mirar hacia la producción interna, la identidad cultural y la solidaridad entre los pueblos.

360/AP/DRR