El verano de este año en España, que aún está en su punto medio, ya ha dejado más de 1.500 muertes relacionadas con las altas temperaturas, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo). La mayoría de estas muertes ocurrieron en julio, representando un aumento del 57 % en comparación con el mismo mes del año pasado. Durante agosto, se estiman 58 fallecimientos vinculados a la ola de calor que comenzó el domingo 3 y que hoy cumple nueve días.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) calificó junio como el «más anómalamente cálido desde que hay registros» en España. En ese mes, se reportaron 407 muertes por esta causa, frente a las 32 registradas en junio de 2024.
El año pasado, el verano —considerado por MoMo del 15 de mayo al 15 de septiembre— dejó un total de 1.991 muertes atribuidas a las altas temperaturas. Este año, los datos apuntan a que esta cifra podría ser superada ampliamente.
Este lunes, la Consejería de Salud de Andalucía confirmó la muerte de dos trabajadores por golpes de calor: una mujer de 61 años en Cádiz y un joven de 22 en Jaén. Ambos estuvieron expuestos al calor en la vía pública y tenían antecedentes personales que los colocaban en situación de riesgo.
Solo en Andalucía, una de las regiones más afectadas por la ola de calor, hasta el 2 de agosto se registraron 897 urgencias relacionadas con patologías por calor, de las cuales 299 requirieron hospitalización. Además, hubo 18 casos de golpes de calor, todos con ingreso hospitalario, y 7 de esos pacientes fallecieron.
Fuente: RT
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