Las actividades académicas en el Liceo Bolivariano «Guillermo Cuartín» quedaron oficialmente suspendidas por el lapso de una semana, luego de que se activara una alerta institucional ante un enigmático cuadro de salud que viene afectando a la población estudiantil desde hace quince días. La medida busca salvaguardar la integridad de los alumnos mientras se profundizan las investigaciones de campo.
La alarma se encendió de forma definitiva tras la intervención de una comisión mixta integrada por el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, la Zona Educativa, el Cicpc, el Sebin, la Policía Nacional Bolivariana (CPNB) y Protección Civil. Los funcionarios acudieron al plantel para atender de primera mano los reportes de los representantes, quienes denunciaron que varios jóvenes han sufrido síncopes (desmayos) y severas dificultades para respirar dentro de las aulas.
Sin rastro de gases ni diagnóstico clínico
A pesar de la magnitud de la contingencia, los primeros barridos técnicos incrementaron el desconcierto. De acuerdo con las minutas de Protección Civil, las evaluaciones de infraestructura y atmósfera descartaron la presencia o fuga de algún tipo de gas irritante o componente químico de alta toxicidad.
Esta falta de evidencias físicas coincide con el vacío clínico que enfrentan las familias. Mirianny Sangronis, vocera de los representantes, confirmó a través de un reporte del periodista Gerardo Morón que, tras los exámenes médicos realizados a los estudiantes afectados, todavía no se cuenta con un diagnóstico preciso que explique el origen de las crisis de asfixia y los desvanecimientos.
Comunidad exige respuestas
El hermetismo alrededor del caso ha desatado una ola de inquietud y una evidente «intriga colectiva» en la parroquia Sabaneta. Los padres y representantes han calificado la situación de insostenible y exigen a las autoridades competentes una investigación científica exhaustiva que vaya más allá de los protocolos estándar. Asimismo, han solicitado una reunión de carácter urgente con la dirección del plantel para coordinar las acciones inmediatas a seguir.
Por lo pronto, el caso se mantiene bajo estricta averiguación tanto por los órganos de seguridad como por la Zona Educativa. Mientras el enigma persiste y las aulas permanecen cerradas, Protección Civil informó que ya se iniciaron las citaciones formales al personal directivo y a miembros de la comunidad escolar para robustecer las líneas de investigación.
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