Bajo la premisa de que cada plaza recuperada contribuye a la humanización de la ciudad, el alcalde bolivariano Giancarlo Di Martino continúa impulsando el plan de rehabilitación de espacios públicos en las parroquias marabinas. En esta ocasión, la gestión municipal hizo entrega formal de la emblemática Plaza “María Calcaño”, ubicada en la parroquia Raúl Leoni, totalmente renovada para el disfrute de la familia.

El compromiso del alcalde Di Martino es devolver espacios dignos y recreativos a la ciudadanía mediante el trabajo articulado entre los cuatro niveles de gobierno. Así lo destacó Namik Torres, presidente del Servicio Desconcentrado de Plazas y Parques (SEDEPAR), durante el acto de entrega.

​“Hasta ahora se han abordado 78 plazas en toda la ciudad, de las cuales se han entregado más de 30 para la recreación familiar. De la mano de nuestro alcalde, le devolvemos a Maracaibo lugares que son parte de su historia y fundamentales para el encuentro del pueblo”, expresó Torres.

 

​Transformación integral: Infraestructura y Seguridad

​La intervención en la Plaza María Calcaño no solo abarcó el aspecto estético, sino que contempló una renovación profunda de sus servicios. Los trabajos ejecutados incluyeron:

  • Infraestructura: Pintura y reparación de aceras perimetrales, brocales y pisos, además de la renovación total de las bancas.
  • Iluminación: Instalación de luminarias LED de última generación y sustitución del cableado por cobre 100% venezolano.
  • Recreación y Deporte: Incorporación de nuevos parques infantiles, estaciones de ejercicio para adultos y la construcción de una cancha de voleibol playero.
  • Seguridad: Como valor añadido para la comunidad, se están construyendo garitas destinadas a los diversos cuerpos de seguridad del Estado para el resguardo permanente de la plaza y sus alrededores.

Un homenaje a la vanguardia poética

​Por decisión de la propia comunidad, la plaza rinde honor a la poeta maracaibera María Calcaño (1906-1956). Considerada la primera voz femenina en Venezuela en asumir la modernidad a través del erotismo y la libertad de expresión, Calcaño desafió la moral de su época con una obra poética subversiva y audaz.

​Autodidacta y visionaria, dejó un legado imprescindible en las letras venezolanas con títulos como Alas fatales (1935) y Entre la luna y los hombres (1961). Con esta rehabilitación, la Alcaldía de Maracaibo no solo recupera infraestructura, sino que exalta la memoria cultural de una de las figuras literarias más relevantes de la región.

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