El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, se posiciona como una de las voces más influyentes del panorama político estadounidense tras convocar una huelga general masiva contra lo que calificó como la “tiranía” del gobierno de Donald Trump y la creciente desigualdad económica en el país.

Más de 300.000 manifestantes inundaron las calles de Chicago durante la movilización “No Kings” (No a los reyes), un llamado a la resistencia social frente a las políticas federales y a la operación denominada “Midway Blitz”, emprendida por la administración de Trump contra la ciudad.

Durante su discurso, Johnson evocó momentos históricos de lucha por los derechos civiles y exhortó a los ciudadanos a alzarse en defensa de la democracia y la equidad económica.

“Si mis antepasados, esclavizados, pudieron liderar la mayor huelga general en la historia de este país, nosotros también podemos hacerlo hoy”, expresó el alcalde.
“Llamo a la gente negra, blanca, morena, asiática, inmigrante y de la comunidad gay a levantarse contra la tiranía”.

“Los ultrarricos deben pagar su parte”

Asimismo, el funcionario estadounidense dirigió su mensaje directamente a los sectores más poderosos del país, y señaló que la protesta busca exigir justicia fiscal y que los ultrarricos y las grandes corporaciones contribuyan equitativamente al financiamiento de servicios esenciales.

Johnson insistió en que es hora de que los magnates paguen impuestos justos para fortalecer la educación pública, generar empleos, ampliar la cobertura de salud y mejorar el sistema de transporte.

“La democracia sobrevivirá a esta generación”

Con tono desafiante y esperanzador, el mandatario local afirmó que el movimiento marca un punto de inflexión para el futuro político de Estados Unidos:

“La democracia seguirá viva gracias a esta generación. ¿Están listos para llevar esta lucha a los tribunales y a las calles?”, sentenció el alcalde de Chicago.

Fuente: EFE

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