Hamás denunció este miércoles que Israel ha cometido 393 violaciones del acuerdo de alto al fuego desde su entrada en vigor el pasado 10 de octubre. Según la oficina de medios de Gaza, estas presuntas violaciones han dejado un saldo trágico: la muerte de 279 civiles palestinos, incluyendo niños, mujeres y ancianos.

   El movimiento también reportó la detención «arbitraria» de 35 ciudadanos palestinos durante incursiones y redadas israelíes en el enclave, además de más de 652 personas heridas en territorio palestino. Hamás detalló que las violaciones han adoptado «múltiples formas», entre ellas 113 casos de fuego directo contra civiles, viviendas, barrios y tiendas que albergan desplazados.

   Los ataques incluyen 174 ofensivas aéreas, terrestres y de artillería, así como 17 incursiones con vehículos en zonas cercanas a la denominada «línea amarilla». El Gobierno de Gaza informó que se demolieron 85 viviendas e instalaciones civiles, lo que consideran una «grave» violación de los Convenios de Ginebra.

   Ante esta situación, las autoridades de Gaza hicieron un llamado urgente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a todos los actores que median en el conflicto y garantizan el armisticio, incluyendo al Consejo de Seguridad de la ONU.

    El Gobierno de Gaza solicitó la adopción de medidas «serias y efectivas» para detener los ataques de Israel y obligar a la «ocupación» a cumplir «estrictamente» los términos del acuerdo de alto el fuego y el protocolo humanitario. Concluyeron que la «peligrosa» y «agresiva» conducta israelí pone en riesgo la estabilidad y solo puede frenarse mediante una presión internacional sostenida.

Fuente: Medios Internacionales

360º/AR/CV