En un incidente agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) protagonizaron un tenso episodio en Mineápolis al intentar ingresar por la fuerza al Consulado de Ecuador, lo que obligó al personal diplomático a bloquear físicamente los accesos para proteger a los ciudadanos en el interior, recordando que estas sedes gozan de inmunidad absoluta bajo el derecho internacional.

    Esto ha provocado una reacción inmediata en la política exterior del gobierno de Daniel Noboa ya que, por primera vez, Quito ha enviado una nota formal de protesta a la Embajada de los Estados Unidos exigiendo respeto a su soberanía; acciones que se enmarcan en la gravedad de ver a agentes armados intentando vulnerar una delegación oficial ha obligado al mandatario a marcar una línea roja en defensa de la integridad de sus sedes y compatriotas.

Respuesta frente a la persecución

    Videos difundidos en redes sociales capturaron el momento exacto del forcejeo, evidenciando la activación de protocolos de emergencia para evitar detenciones dentro del recinto. Para activistas de derechos humanos, este evento no es un hecho aislado, sino parte de una serie de operativos calificados como desproporcionados que buscan ejercer control incluso en espacios diplomáticos.

    Además, según datos de la Asamblea Nacional de Ecuador, ya son cerca de 10.000 los ciudadanos detenidos por el ICE en periodos recientes. Este incidente evidencia un endurecimiento en los controles migratorios de Estados Unidos que, en esta ocasión, ha llegado a poner a prueba los límites de la diplomacia internacional y la seguridad de los recintos oficiales.

 

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Fuente: Medios Internacionales

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