Este 17 de febrero, el activismo global perdió a una de sus figuras más emblemáticas, el reverendo Jesse Jackson, exsenador y excandidato presidencial de Estados Unidos, quien falleció a los 84 años de edad, así lo confirmó su familia, asegurando que el histórico líder partió en paz, dejando tras de sí un legado de más de cinco décadas dedicadas a la lucha por la justicia, la igualdad y los derechos de las minorías.

    Jackson no solo fue un estrecho colaborador de Martin Luther King Jr., sino que se convirtió en el arquitecto de un movimiento que unió a comunidades afroamericanas, latinas y LGBTQ+. Además, sus campañas presidenciales de los años 80 son consideradas hoy el cimiento que permitió la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca años después.

    A pesar de haber sido diagnosticado con Parkinson en 2017, su voz nunca dejó de resonar en defensa de los marginados a través de su organización, Rainbow PUSH Coalition. En ese sentido, la noticia ha generado reacciones internacionales, incluyendo un mensaje de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien a través de sus redes sociales, calificó a Jackson como la «conciencia de la nación» y recordó su famoso lema «mantener la esperanza viva».

    Asimismo, destacó la relación fraterna que el reverendo mantuvo con el expresidente Hugo Chávez, resaltando su papel mediador para el entendimiento entre ambas naciones y su apoyo a programas sociales de suministro de combustible a través de CITGO. Los actos fúnebres para honrar la vida de este referente de la justicia social se llevarán a cabo en la ciudad de Chicago.

Fuente: Medios Internacionales

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