La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reportó que el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero en Irán ha generado una crisis humanitaria sin precedentes, con un estimado de 3,2 millones de desplazados internos.

    Según Ayaki Ito, director de emergencias de la organización, entre 600.000 y un millón de familias han tenido que huir de sus hogares debido a los constantes bombardeos y las hostilidades. Esta situación presiona la capacidad de respuesta en un país que ya era uno de los mayores receptores de refugiados en el mundo, albergando previamente a 1,6 millones de personas, en su mayoría afganos.

    Por otro lado, la agencia advierte que la cifra de desplazados seguirá aumentando mientras el conflicto persista, lo que incrementa la urgencia de asistencia humanitaria en una región donde los recursos ya se encuentran al límite. Ante este escenario, ACNUR enfatizó la necesidad de proteger a la población civil y asegurar que el acceso humanitario no se vea interrumpido.

    Asimismo, hizo un llamado a mantener las fronteras abiertas para quienes buscan seguridad, recordando el cumplimiento de las obligaciones internacionales para salvaguardar la vida de millones de personas afectadas por la guerra.

Fuente: Medios Internacionales

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