Quienes han probado una arepa de masa crujiente, un asado negro perfecto o el sutil contraste de un plátano horneado saben que la cocina venezolana es un secreto a voces que merecía resonar más fuerte. Ese momento ha llegado: el país ha sido nominado formalmente como Principal Destino Culinario de Sudamérica (South America’s Leading Culinary Destination) en los cotizados World Travel Awards, el máximo galardón de la industria turística global.
La nominación no es un hecho fortuito; responde al redescubrimiento de una despensa que destaca por su herencia mestiza. La gastronomía nacional es un tejido de contrastes marcados entre lo dulce y lo salado, texturas que sorprenden y un arraigo histórico que se niega a desaparecer. Además, viajar por Venezuela a través del plato se ha convertido en un acto de resistencia económica y social: el turismo gastronómico actual actúa como un motor de comercio justo, inyectando valor directo a las redes de productores locales, pescadores artesanales y los nuevos emprendedores del ecosistema agroalimentario.
El destino de este reconocimiento continental está ahora en manos de los comensales y viajeros. El comité organizador ha confirmado que el ganador absoluto se definirá mediante el voto del público general. La plataforma ya está abierta para recibir los votos de una comunidad global lista para premiar la autenticidad del sabor venezolano.
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