A 13 años de aquel 5 de marzo que estremeció el alma de la Patria, el Cuartel de la Montaña se vistió de luz y oración. En una vigilia cargada de simbolismo, autoridades, movimientos sociales y el Poder Popular se fundieron en un solo abrazo para honrar al Comandante Eterno.
La alcaldesa de Caracas, @carmentmelendezr, recordó conmovida aquel momento en el Hospital Militar, reafirmando que el dolor de la partida se ha transformado en la fuerza para seguir adelante: “Hoy nuestro Comandante está más vivo que nunca y su pensamiento vigente todos los días”.
Junto a sus hijas Rosa Virginia, María Gabriela y Rosinés, y la dirección nacional del PSUV, el compromiso fue unánime: Lealtad absoluta.
No es solo un aniversario, es la ratificación de una promesa:
«Jamás te traicionaremos, siempre cumpliremos tu legado».
El 4-F no es solo un cuartel, es el epicentro de un sentimiento que no se detiene y que late con fuerza en cada rincón de Venezuela.
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