Suleiman Obeid, exfutbolista palestino y conocido como el «Pelé palestino», murió a manos de las fuerzas israelíes en la ciudad de Gaza mientras hacía fila para recibir ayuda humanitaria, según informaron fuentes médicas locales.

Obeid tenía 41 años y fue capitán de la selección nacional de Palestina. Su figura se convirtió en un símbolo del fútbol palestino, en medio de un conflicto que ya ha cobrado la vida de cientos de jóvenes y atletas en los últimos 22 meses.

El deportista inició su carrera en el club Shabab Al-Shati y luego jugó para el Club Al-Amari, en la Cisjordania ocupada. Entre sus momentos más memorables destaca el gol que marcó contra Yemen en 2010 y su liderazgo como capitán en eliminatorias mundialistas y torneos regionales.

Reacciones y contexto

La muerte de Obeid ocurre en un escenario de crisis humanitaria extrema en Gaza. Miles de civiles enfrentan hambre, bombardeos constantes y una severa escasez de medicinas.

Organizaciones de derechos humanos han elevado denuncias por el uso excesivo de la fuerza por parte de Israel. Las autoridades israelíes, por su parte, aseguran que sus operaciones se dirigen a grupos armados.

En respuesta al asesinato, autoridades de Gaza y federaciones deportivas han exigido una investigación formal, señalando el impacto que ha causado este hecho entre la población palestina.

Legado de un ídolo

Más allá de su talento en la cancha, Suleiman Obeid representó una figura de esperanza y resistencia para su pueblo. Su asesinato no solo enluta a su familia, sino también a toda una nación que sigue perdiendo a sus referentes en medio de un conflicto que parece no detenerse.

Fuente: Medios Internacionales

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