Estados Unidos formalizó esta semana su transición hacia la fase de recuperación tras culminar las operaciones de búsqueda y rescate en las zonas afectadas por los sismos del pasado 24 de junio. El encargado de negocios, John Barrett, destacó la eficiencia de la asistencia brindada, subrayando una movilización histórica que supera los 310 millones de dólares en recursos. Este esfuerzo logístico ha permitido la entrega de 680 toneladas de ayuda y 60.000 kits básicos a las familias damnificadas.
Durante un balance oficial, el diplomático enfatizó que los protocolos de distribución han sido estrictamente supervisados por comisiones técnicas para garantizar la transparencia en cada entrega. Barrett desestimó las críticas sobre posibles obstáculos en el acceso a la ayuda, asegurando que la red de asistencia opera con total fluidez en el territorio. El funcionario reiteró que el compromiso de Washington se mantendrá firme durante las próximas semanas para asegurar la estabilidad en las comunidades vulnerables.
La misión estadounidense también ha priorizado el apoyo logístico forense tras el lamentable saldo de más de 3.500 fallecidos en el siniestro. Como parte de esta colaboración, se han suministrado contenedores refrigerados especializados para el tratamiento y resguardo digno de las víctimas identificadas. De esta manera, el gobierno norteamericano ratifica su cooperación integral, combinando el socorro humanitario con el respaldo técnico necesario para afrontar esta emergencia nacional.
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