Ante la emergencia nacional tras los sismos del pasado 24 de junio, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, lideró una mesa de trabajo con embajadores y equipos de rescate extranjeros. Durante la jornada, se establecieron protocolos para centralizar la ayuda internacional y maximizar el despliegue de las brigadas especialistas en las zonas siniestradas. La mandataria enfatizó que la cooperación es fundamental para superar esta crisis, asegurando que el Estado venezolano facilitará todos los recursos necesarios para que los expertos internacionales operen con celeridad en el terreno.
El impacto del doble sismo, con magnitudes de 7.5 y 7.2, ha dejado un saldo devastador en siete estados, incluyendo La Guaira, Maracay y sectores de Caracas. El colapso de infraestructuras residenciales y el cierre de arterias viales han dificultado el despliegue logístico en las áreas más golpeadas. Actualmente, las autoridades trabajan arduamente para restablecer los servicios básicos y despejar las rutas críticas, garantizando así la entrada de asistencia humanitaria y la evacuación de las personas que resultaron afectadas por el desastre natural.
Las cifras oficiales confirman la pérdida de 1.430 vidas y el registro de más de 3.238 heridos, mientras que 3.100 familias perdieron sus viviendas. Entre los escombros, rescatistas de México, España y otros países coordinan esfuerzos con los organismos nacionales en una labor contrarreloj para salvar vidas. La prioridad absoluta sigue siendo el rescate de sobrevivientes atrapados y la atención integral a los miles de damnificados, quienes reciben actualmente apoyo médico, refugio y suministros básicos en los distintos puntos de atención habilitados.
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