El debate sobre la robotización del empleo llegó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En el marco de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), una delegación de la Asamblea Nacional de Venezuela compuesta por los legisladores Francisco Torrealba, América Pérez, Eglé Sánchez y Ángel Marcano cuestionó duramente la falta de ética en el desarrollo tecnológico y exigió frenar el desplazamiento laboral desregulado que amenaza a millones de profesionales a nivel global.
Para la delegación venezolana, el verdadero peligro en las oficinas, fábricas o escuelas no es la innovación científica, sino la «opacidad algorítmica» y los sesgos ocultos en los datos. El diputado Francisco Torrealba advirtió que la Inteligencia Artificial (IA) carece por completo de conciencia y de criterio de justicia, por lo que su implementación no puede quedar en manos de programadores a puerta cerrada, sino de un diálogo social transparente entre gobiernos, sindicatos y empresarios.
El bloque parlamentario concluyó su intervención recordando que ninguna máquina o proceso automatizado podrá suplantar jamás la dignidad ni el valor humano de la clase trabajadora. La participación de Venezuela en este foro mundial, que se extenderá hasta el 12 de junio, busca sentar las bases de una gobernanza internacional que impida que un algoritmo decida unilateralmente el futuro de la economía productiva.
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