Un escenario de alta complejidad logística y de emergencia civil se desarrolla en Japón. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) ha emitido una advertencia rigurosa ante la inminente llegada del tifón Jangmi, cuyo impacto en tierra se proyecta para las próximas 24 horas. La fuerza del fenómeno ya se hace sentir en la infraestructura de transporte del país, registrándose la cancelación de más de 400 vuelos comerciales.

​De acuerdo con el monitoreo en tiempo real del organismo, el ciclón se desplaza con vientos sostenidos de 126 kilómetros por hora, acompañados de ráfagas destructivas de hasta 162 kilómetros por hora que ponen en riesgo las estructuras urbanas en su trayectoria.

​Evacuaciones en el flanco sur

​Las islas de Okinawa y Amami se localizan en la primera línea de impacto. En estos territorios se anticipan lluvias torrenciales extremas que podrían superar los 250 milímetros de agua acumulada, una situación que obligó a las autoridades locales a activar órdenes de evacuación preventiva.

​El mayor movimiento de ciudadanos se concentra actualmente en Okinawa. Paralelamente, los expertos mantienen bajo estricta vigilancia la trayectoria del tifón, ya que los modelos predictivos indican que podría aproximarse a la isla principal del archipiélago japonés en los próximos dos días. La JMA advirtió que el impacto climático podría extenderse a otras áreas metropolitanas si las condiciones evolucionan de forma desfavorable.

​Balance de la parálisis aérea

​El sector aeronáutico ha sido el primero en congelar sus actividades para garantizar la seguridad de las tripulaciones y pasajeros. El mapa de suspensiones comerciales se distribuye de la siguiente manera:

  • All Nippon Airways (ANA): Lidera la afectación con 104 operaciones canceladas en las terminales aéreas de Naha, Ishigaki y Miyako.
  • Japan Airlines: Reporta la interrupción de 71 trayectos.
  • Japan Transocean Air: Registra 44 vuelos suspendidos.
  • Skymark: Paralizó 44 operaciones de su itinerario.
  • Peach Aviation: Reporta un total de 40 vuelos cancelados.

​Ante un panorama que empeora con las horas, las autoridades japonesas enfatizaron que el periodo entrante será crucial. Los equipos de gestión de riesgos han reforzado los esquemas de prevención en todas las zonas vulnerables para mitigar los efectos potenciales de deslizamientos de tierra, inundaciones en áreas bajas y el desbordamiento de ríos.

360/AP/DRR