El cohete New Glenn de la empresa Blue Origin explotó la noche de este jueves 28 de mayo en su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral (Florida) durante una prueba de encendido de motores. El incidente ocurrió alrededor de las 21:00 hora local y generó una enorme bola de fuego visible desde kilómetros. No se reportaron heridos. El fundador de la compañía, Jeff Bezos, calificó la jornada como “muy difícil” y aseguró que reconstruirán lo necesario. La explosión destruyó totalmente el cohete y dañó el Complejo de Lanzamiento 36.
¿Qué ocurrió y qué consecuencias trae?
Durante la prueba, los siete motores BE-4 de la primera etapa comenzaron a encenderse cuando algo falló en la base del vehículo. La primera etapa (57 metros de altura) quedó envuelta en llamas y la segunda (26 metros) se inclinó mientras la primera colapsaba. Minutos después, la carga de metano y oxígeno líquido detonó. Blue Origin informó que el cohete experimentó una “anomalía”. La misión cancelada era la cuarta del New Glenn, que debía lanzar 48 satélites para la constelación de banda ancha Amazon Leo (competidora de Starlink). Un portavoz de Amazon confirmó que ningún satélite estaba a bordo durante la prueba.
Bezos se pronunció en la red social X: “Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy difícil, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena”. El dueño de SpaceX, Elon Musk, reaccionó: “Lamento ver esto, espero que se recuperen rápido”. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, afirmó: “El vuelo espacial es implacable. Apoyaremos una investigación exhaustiva y evaluaremos los impactos en las misiones cercanas”. La Fuerza Espacial de EE.UU. confirmó que los servicios de emergencia respondieron y que el resto de los complejos siguen operativos.
La explosión podría retrasar los planes lunares de Blue Origin. La empresa tiene un contrato con la NASA para desarrollar un alunizador y planeaba lanzar una versión de carga no tripulada antes de fin de año usando el New Glenn. Con la única plataforma de lanzamiento fuera de servicio por meses, la compañía podría tener dificultades para cumplir los plazos de la misión Artemis III (prevista para 2027).
FUENTE: RT
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