Durante un despliegue de trabajo por el oriente del país, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, emplazó firmemente a la Casa Blanca y a los bloques europeos a deponer su política de hostilidad y suspender de forma inmediata las medidas coercitivas unilaterales que pesan sobre la economía nacional.
La mandataria interina subrayó que los esfuerzos por las vías diplomáticas con Washington y Europa no se han detenido, buscando desmontar la narrativa de confrontación. En este sentido, Rodríguez instó a la comunidad internacional a perder el temor ante una eventual normalización del país, recordando que históricamente la nación ha sido un referente de solidaridad, complementariedad y hermandad con otros pueblos del mundo.
Un llamado a la convivencia y la paz
La Jefa de Estado encargada enfatizó que la política exterior venezolana se fundamenta en el apoyo mutuo, desestimando los argumentos que justifican el aislamiento financiero. Asimismo, hizo un exhorto a consolidar un entorno social pacífico,blindado contra las agendas de odio, radicalismo e intolerancia que grupos minoritarios intentaron posicionar en el territorio.
Para cerrar su intervención en tierras anzoatiguenses —donde además aprovechó la oportunidad para enaltecer las capacidades estratégicas del estado Zulia—, Rodríguez instó a los diversos sectores sociales a asumir un rol de vanguardia activa en la preservación de la independencia nacional.
La alta funcionaria concluyó que es imperativo masificar el reclamo global contra el cerco económico para abrir paso definitivo a una etapa de prosperidad, estabilidad y desarrollo integral sin tutelajes extranjeros.
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