El exdiplomático egresado de la Universidad Central de Venezuela y economista, José Sojo, proyecta que los precios del petróleo se mantendrán elevados mientras persista el conflicto en Medio Oriente, lo que dispararía los ingresos petroleros y permitiría una expansión del PIB entre 9 % y 11 % este año
En exclusiva para el podcast en vivo de 360, el economista Jesús Sojo —con una trayectoria de varias décadas como diplomático— analizó el escenario económico venezolano para 2026, la influencia de la guerra entre Estados Unidos e Irán en los precios del crudo, y las expectativas de crecimiento, inflación y producción petrolera.
Sojo comenzó señalando que, a pesar de que el primer trimestre de 2026 registró una tasa de crecimiento relativamente baja, alrededor de 2,5 %, esta cifra responde a circunstancias heredadas de los últimos meses de 2025. Explicó que durante el último trimestre del año pasado “los anaqueles estaban llenos, la gente andaba en modo Navidad y Año Nuevo”, y los bonos fueron distribuidos desde octubre, lo que impulsó un aumento del consumo alrededor de 30 %, lo cual es , a su juicio, un crecimiento bastante significativo.
Ese alto consumo del cierre de 2025 frenó parcialmente las inversiones en ese período, pero no modifica las expectativas positivas para lo que resta de 2026.
El economista mencionó que la Cepal proyecta un crecimiento de 6,5 % para Venezuela en 2026, mientras que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima 7,4 %. Sin embargo, Sojo aseguró que “esas cifras serán rebasadas, especialmente porque los dos últimos trimestres del año «podríamos tener un PIB de dos dígitos”. En consecuencia, la tasa anual no debería ser menor a la de 2025, que superó el 8,5 %.
Su pronóstico personal es más optimista: “Podríamos terminar este año entre 9 y 10, incluso 11 %.. es muy factible que tengamos incluso una tasa de crecimiento más elevada”.
Sojo advirtió que en lo que va de 2026 se ha producido una devaluación sustancial. Entre enero y abril, la depreciación acumulada alcanzó alrededor del 60 %, mientras que los precios al consumidor crecieron un 90 % acumulado en el mismo período.
El economista fue contundente al vincular el desempeño económico venezolano con el conflicto bélico en Medio Oriente: «Los ingresos petroleros van a crecer significativamente en mayo, junio y julio claramente».
“No hay una seguridad de qué va a pasar en la guerra de Estados Unidos con Irán. Si la guerra continúa, vamos a mantener unos precios del petróleo muy elevados; si llegara a ver un acuerdo pronto, seguro va a haber una caída significativa de precios”.
Sojo explicó que Venezuela cuenta con una ventaja para crecer sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura fija: “Tenemos capacidad instalada ociosa. Una empresa de bienes de consumo masivo, si pasa de un nivel de capacidad instalada del 50 % al 70 %, no va a requerir inversión en capital fijo de la planta, sino inversión en capital variable, lo que impulsaría relativamente rápido un crecimiento de la producción”.
En ese sentido, afirmó que los planes de expansión de la economía para lograr una rápida recuperación están andando en este momento. Para ello, un coeficiente de inversión que se ubique entre el 25 % y el 30 % del PIB tendría un impacto muy fuerte en el crecimiento.
Uno de los datos que el economista consideró poco mencionado por los analistas es el comportamiento reciente de las exportaciones de crudo. Reveló que en el mes de abril, las exportaciones petroleras alcanzaron un poco más de 1.230.000 barriles diarios. al tiempo que aclaró que la «producción real podría ser un poquito menor a esp, debido a que existían inventarios almacenados por las restricciones para sacar el petróleo producido en noviembre y diciembre de 2025».
La advertencia final es que cualquier acuerdo de paz en Medio Oriente podría revertir las expectativas positivas.
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