El vicepresidente Sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello Rondón, fijó posición este martes respecto a la reciente liberación de un grupo de ciudadanos beneficiados por la Ley de Amnistía, una iniciativa impulsada directamente desde la Presidencia de la República.
Durante el desarrollo de la segunda fase de la Peregrinación Nacional por una Venezuela Libre de Sanciones, el también ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz respaldó el impacto político de esta medida de gracia institucional, enviando un mensaje contundente sobre las expectativas del Ejecutivo hacia los excarcelados.
»La Ley de Amnistía es una propuesta de la Presidencia; ayer salieron una cantidad de personas. Ojalá salgan a trabajar por este país y no a quemar este país, porque a nosotros nos acusan de todo, pero nosotros no tenemos las manos manchadas de sangre. La política es otra cosa», afirmó categóricamente Cabello.
Gobernabilidad democrática y diálogo condicionado
El titular de la cartera de Interior y Justicia reafirmó la disposición del Ejecutivo nacional de mantener la gobernabilidad democrática y la estabilidad en todo el territorio, asegurando que el Estado no caerá en provocaciones. En este sentido, marcó una línea clara entre el debate político formal y los planes de desestabilización que ciertos sectores han intentado promover en la nación.
Cabello enfatizó que el reconocimiento mutuo y la vía electoral son las únicas herramientas legítimas para definir el rumbo político de Venezuela. Manifestó la apertura del Gobierno bolivariano para entablar conversaciones, siempre y cuando se ponga el bienestar del país como prioridad.
Diferencias y realidades de la gestión
El ministro subrayó que, a pesar de las profundas diferencias políticas con sectores de la oposición, existe la disposición de escuchar propuestas siempre que resulten viables para el desarrollo nacional. Asimismo, hizo una reflexión sobre la responsabilidad que implica asumir las riendas del Estado en el contexto actual.
»Nosotros tenemos diferencias políticas, pero si nos tenemos que sentar por Venezuela, nos vamos a sentar, conversamos con ellos y escuchamos las propuestas (…). Cuando haya elecciones, que el Pueblo vote por quien quiera votar y el que ganó, bueno, vaya a gobernar, porque una cosa es pedir agua y otra tener que dar agua. La gente cree que la cosa es una mantequilla; eso era antes, hoy hay una gran diferencia», concluyó.
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