Tras las recientes agresiones sufridas por Irán, la presidenta del CICR, Mirjana Spoljaric, aterrizó en Teherán para exigir una solución política definitiva y frenar la devastación de infraestructura civil que ha dejado el conflicto. En reuniones clave con el canciller Abbas Araghchi y líderes de la Media Luna Roja, Spoljaric advirtió que el mundo no puede permitirse el «costo humanitario» de un retorno a las armas, calificando la situación actual como una amenaza directa para millones de vidas que hoy dependen exclusivamente de la estabilidad del cese al fuego.

La funcionaria reveló que la tregua iniciada el 8 de abril ha sido el único respiro que permitió activar corredores de ayuda desde Türkiye, marcando el primer despliegue logístico del organismo en la zona tras seis semanas de hostilidades. Esta misión oficial no solo busca reforzar las labores de búsqueda y rescate, sino imponer el respeto al derecho internacional como la última barrera contra un colapso regional. «Cualquier escalada de igual intensidad será catastrófica», sentenció la presidenta, dejando claro que la asistencia humanitaria es solo un paliativo si no se alcanza un acuerdo político duradero.

360/AP/DRR