La histórica alianza entre Estados Unidos y el Reino Unido atraviesa su peor crisis en décadas. Una filtración del Pentágono obtenida por Reuters revela que la Casa Blanca estudia dejar de reconocer la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. ¿El motivo? Un castigo directo a Londres por negarse a participar en la reciente ofensiva militar de Washington contra Irán.

El Pentágono pasa factura

​El malestar en la administración de Donald Trump es profundo. Según los correos internos filtrados, Washington planea «castigar» a los aliados de la OTAN que restringieron el uso de bases y permisos de sobrevuelo. Esta represalia desplaza el conflicto del plano militar al territorial, poniendo en duda el apoyo estadounidense a lo que el Pentágono describe en los documentos como «posesiones imperiales» de Europa en el Atlántico Sur.

La respuesta de Londres: «Soberanía inquebrantable»

​El Reino Unido ha respondido con una firmeza tajante. A través de la agencia ANSA y redes sociales, el Gobierno británico y la canciller Yvette Cooper calificaron su control sobre el archipiélago como «inquebrantable».

  • El mensaje es claro: La autodeterminación de los isleños no está en venta ni sujeta a los «vaivenes» de la política exterior de Trump. Londres descarta cualquier mesa de negociación, cerrando filas frente a las presiones de su principal aliado.

Milei rompe el silencio y busca capitalizar

​El giro más inesperado lo ha dado Javier Milei. El presidente argentino, criticado anteriormente por su postura dócil ante las potencias, ha aprovechado este quiebre diplomático para endurecer su discurso.

  • «La soberanía no se negocia», sentenció el mandatario, asegurando que ahora hace «todo lo humanamente posible» por recuperar las islas.

​Expertos coinciden en que Milei busca jugar sus cartas con inteligencia: espera que el distanciamiento entre Trump y el Reino Unido le abra una ventana de oportunidad para recuperar terreno en un reclamo que había mantenido en bajo perfil durante sus años de gestión.

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