El Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro inició un nuevo proceso judicial contra siete profesionales de la salud acusados por el fallecimiento de Diego Armando Maradona en 2020. Los implicados enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, un delito que conlleva penas de entre 8 y 25 años de prisión. Este juicio parte desde cero, luego de que el proceso anterior fuera anulado por la participación de una jueza en un documental sobre el caso.

​La lista de acusados incluye a los principales responsables de la internación domiciliaria del ídolo argentino: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, y los coordinadores y enfermeros Mariano Perroni, Pedro Di Spagna y Ricardo Almirón. Por otro lado, la enfermera Gisela Madrid será juzgada en un proceso separado mediante un jurado popular.

​La fiscalía sostiene que Maradona fue víctima de un «desamparo sanitario prolongado y evitable», argumentando que el equipo médico fue negligente en sus funciones básicas de cuidado. Asimismo, los abogados de los hijos del exfutbolista afirman que el entorno médico actuó con dolo, señalando que ignoraron deliberadamente el evidente deterioro de su salud, lo que finalmente desencadenó su muerte.

​Este segundo juicio busca determinar si la atención médica recibida en sus últimos días fue un factor determinante en su deceso. El tribunal evaluará las pruebas de negligencia y las omisiones en el tratamiento postoperatorio del «Diez». El caso sigue generando gran impacto internacional, a la espera de una sentencia definitiva que establezca las responsabilidades penales del equipo encargado de su salud.

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