El congresista republicano por Texas, Tony Gonzales, anunció su renuncia al escaño este lunes por la noche. La decisión surge tras admitir que mantuvo una relación con una empleada de su equipo, una acción que viola las normativas de la Cámara de Representantes. A través de sus redes sociales, el legislador confirmó que presentará su retiro formal este martes, declarando que «hay un tiempo para todo» y agradeciendo el privilegio de haber servido a su estado.
El caso ha generado gran conmoción en Washington, debido a que la relación fue con su exasistente Regina Santos-Aviles, quien se suicidó en septiembre de 2025. Ante estos hechos, la oposición demócrata, liderada por la representante Teresa Leger Fernández, lanzó un ultimátum: si la renuncia de Gonzales no entra en vigor de forma inmediata este martes antes de las 2:00 p.m., se iniciará un proceso formal de expulsión en el Congreso.
Gonzales, quien inicialmente negó los señalamientos, admitió finalmente su responsabilidad en una entrevista radial, calificando el hecho como un «lapsus de juicio». Aunque el legislador afirmó haberse reconciliado con su familia y pedido perdón, todavía enfrenta una segunda acusación por conducta sexual inapropiada que no ha respondido. Esta acumulación de señalamientos terminó por hacer insostenible su permanencia en el cargo.
Esta salida coincide con la reciente renuncia del demócrata Eric Swalwell, también investigado por delitos sexuales graves. Con la dimisión de ambos, las investigaciones del Comité de Ética quedarán suspendidas al perder jurisdicción sobre ellos. El retiro de Gonzales cierra un capítulo de alta tensión en el Capitolio y deja vacante una posición clave para la representación de Texas.
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