El Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya de las Fuerzas Armadas de Irán ha desmentido oficialmente las declaraciones del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) sobre el supuesto tránsito de buques estadounidenses por el estrecho de Ormuz. Mientras Washington sostiene que los destructores USS Frank E. Peterson y USS Michael Murphycruzaron la vía para realizar tareas de desminado, el portavoz iraní calificó dichas afirmaciones de falsas, subrayando que cualquier movimiento naval en la zona está bajo la estricta autoridad y supervisión de la República Islámica.

Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ratificó la versión del almirante Brad Cooper, asegurando que los navíos ya se encuentran operativos en el golfo Pérsico como parte de una misión para garantizar el libre flujo del comercio marítimo. Esta discrepancia técnica y operativa eleva la tensión en una de las rutas comerciales más críticas del mundo, donde la soberanía y la libertad de navegación son objeto de una constante disputa geopolítica entre ambas naciones.

Este cruce de acusaciones ocurre en un momento diplomático crucial, coincidiendo con las conversaciones de paz que mantienen delegaciones de Teherán y Washington en Islamabad, bajo la mediación de Pakistán. La contradicción entre los reportes militares de ambas potencias supone un desafío para el clima de entendimiento que se busca en las mesas de negociación, poniendo de relieve la fragilidad de la seguridad regional en medio de los esfuerzos de acercamiento.