A pocas horas de que expire el plazo fijado por la administración de Donald Trump para la reapertura del Estrecho de Ormuz, el Gobierno de la República Islámica de Irán ha emitido un mensaje de firmeza y control. El primer vicepresidente iraní, Mohammad Reza Aref, aseguró este martes que la nación persa ha culminado la planificación detallada de su respuesta ante cualquier eventualidad derivada de la actual tensión con Estados Unidos e Israel.
«La seguridad nacional y la estabilidad de las infraestructuras son objeto de nuestros cálculos precisos», afirmó Aref a través de sus canales oficiales. El alto cargo enfatizó que el Ejecutivo ha diseñado medidas de contingencia exhaustivas,enviando un mensaje de calma a la población: «Ninguna amenaza está más allá de nuestra preparación y nuestro control».
Guerra de retórica en el tablero global
La declaración de Teherán surge como respuesta directa a las recientes publicaciones del presidente estadounidense, quien este martes elevó la agresividad de su discurso a niveles históricos. Trump advirtió en sus plataformas digitales que, de no cumplirse sus exigencias esta noche, el mundo podría presenciar la desaparición de «toda una civilización, para no volver jamás».
Pese a la crudeza de la advertencia de Washington, la cúpula política iraní sostiene una postura de confianza en su capacidad defensiva. «Con confianza en la solidez de Irán, abracen la calma. Sin duda venceremos», sentenció el vicepresidente Aref, desestimando la posibilidad
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