La agencia de noticias Tasnim informó que la central nuclear de Bushehr fue blanco de un nuevo bombardeo ejecutado por fuerzas estadounidenses e israelíes durante la mañana de este sábado. Este incidente marca la cuarta agresión directa contra la instalación desde el inicio de las actuales hostilidades contra la República Islámica.

Detalles del impacto y víctimas

Según los reportes oficiales, un proyectil impactó en las inmediaciones del perímetro de seguridad de la planta. Las consecuencias del ataque incluyen:

  • Pérdidas humanas: Se confirmó el fallecimiento de un guardia de seguridad tras el impacto.

  • Daños materiales: Uno de los edificios auxiliares de la planta sufrió daños estructurales debido a la onda expansiva y la metralla.

  • Estado de la operación: A pesar de los daños, las evaluaciones preliminares de los técnicos indican que las secciones principales de la central no fueron alcanzadas. La planta continúa operando sin interrupciones bajo estrictos protocolos de vigilancia.

Reacción Internacional y Antecedentes

Este nuevo episodio ocurre apenas días después de que la Federación de Rusia —cuya corporación estatal Rosatom es la contratista principal del proyecto— condenara enérgicamente ataques similares ocurridos a finales de marzo.

El Ministerio de Exteriores de Rusia emitió una declaración crítica ante la escalada de violencia sobre objetivos de infraestructura crítica:

«Da la impresión de que los agresores se empeñan deliberadamente en provocar una catástrofe nuclear a gran escala en la región, con el fin de ocultar y justificar sus actos criminales, que ya han causado numerosas víctimas inocentes entre la población civil iraní».

Contexto de la escalada

La central de Bushehr es un punto neurálgico en la infraestructura energética de Irán. La comunidad internacional observa con preocupación este patrón de ataques, dado el riesgo latente que implica cualquier daño severo a una instalación de esta naturaleza para la seguridad radiológica de todo el Medio Oriente.

Hasta el momento, las autoridades iraníes han reforzado los perímetros de defensa en torno a sus activos estratégicos mientras evalúan la magnitud de la respuesta diplomática y militar ante este cuarto ataque.

360/DRR