El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) ejecutó este jueves su primera acción directa contra empresas tecnológicas vinculadas al espionaje y el terrorismo, al atacar y destruir un centro de Amazon en Baréin. La operación ocurre después de que el CGRI advirtiera que destruiría una empresa estadounidense por cada asesinato de iraníes.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria detalló: “Ayer advertimos que, de repetirse los asesinatos, las empresas estadounidenses de tecnología de información y de inteligencia artificial responsables de rastrear y dirigir las operaciones de asesinato serían el objetivo; sin embargo, al parecer los gobernantes ilusos de la Casa Blanca no escucharon esta advertencia”.
El CGRI aseguró que materializó su amenaza como reacción a los homicidios cometidos la víspera.
La cuerpo militar iraní señaló que esta respuesta constituye la primera advertencia y que, si los asesinatos continúan, “las próximas empresas que hemos anunciado serán castigadas de manera mucho más severa”.



