Más de 200 artistas y figuras culturales, entre ellos el compositor Brian Eno, firmaron una carta abierta en la que acusan al Museo Británico de modificar el etiquetado de sus galerías de Asia Occidental para desplazar la presencia histórica de Palestina, tras presiones de un grupo afín a Israel.
La misiva, coordinada por Culture Unstained y firmada por personalidades como Maxine Peake, Siobhan McSweeney y Juliet Stevenson, califica los cambios como un «acto de revisión histórica» y advierte sobre un intento sistemático de borrado.
El origen de la disputa
La controversia comenzó cuando UK Lawyers for Israel contactó al museo para cuestionar el uso del término «Palestina» en exhibiciones sobre el antiguo Egipto y el Levante. El grupo argumentó que aplicarlo a períodos antiguos distorsiona la historia de Israel y del pueblo judío.
Como resultado, el museo modificó etiquetas y referencias, cambiando, por ejemplo, «ascendencia palestina» por «ascendencia cananea». Aunque la institución niega presiones externas y asegura que el término «Palestina» sigue presente cuando corresponde, los firmantes sostienen que estas decisiones reflejan relaciones de poder que condicionan el discurso institucional.
Las exigencias de los firmantes
La carta exige:
Una revisión independiente del etiquetado de objetos palestinos.
Una postura clara sobre el genocidio perpetrado por Israel y reconocimiento explícito del pueblo palestino.
Disculpas por eventos institucionales vinculados a la fundación de Israel.
La ruptura de vínculos con financiamientos cuestionados.
Un museo en el ojo del huracán
El debate se suma a las polémicas históricas que arrastra el Museo Británico por su negativa a devolver piezas reclamadas por sus países de origen, como los mármoles del Partenón (reclamados por Grecia), los bronces de Benín (exigidos por Nigeria) y la piedra de Rosetta (solicitada por Egipto), todas adquiridas durante la expansión colonial británica.
FUENTE: Al Mayadeen Español
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