En un análisis exclusivo para 360 en Directo, el especialista en energías y geopolítica, Dr. Miguel A. Jaimes N., trazó un panorama alarmante sobre la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Según el experto, lo que comenzó como un enfrentamiento puntual se ha convertido en una crisis regional con el potencial de desencadenar una recesión económica mundial, comparable únicamente con los días más oscuros de la pandemia por coronavirus.

«Irán no va a parar»: el error estratégico de EE. UU.

El Dr. Jaimes fue contundente al calificar como un “grave error” la estrategia de Washington en referencia al contexto que rodea la región. “Israel y Norteamérica no han medido muy bien las consecuencias. El  mundo se pregunta dónde estarán sus asesores al haber permitido el asesinato que llevó a esta situación. Es un error que estas naciones van a pagar muy caro”, afirmó.

 

Según el analista, la narrativa de que el conflicto podría controlarse quedó obsoleta. “Irán no va a descansar hasta haber golpeado férreamente todo lo que signifique intereses de Estados Unidos en la región: embajadas, consulados, estaciones, bases militares e infraestructuras energéticas. Irán, con sus cañones, va marcando los límites de qué tan lejanos desea que estén los Estados Unidos”.

 

Un conflicto regional con potencial de escalada global

El especialista advirtió que la situación ha traspasado el umbral de un simple enfrentamiento. “La situación de guerra se acerca más a un conflicto regional, y de allí pudiese escalar a situaciones de guerra mucho más profundas, más delicadas. De un conflicto regional pudiésemos ir a una situación de guerra mucho más grande en toda la región”.

La incorporación de nuevos actores en las últimas horas es, para Jaimes, el punto de inflexión más peligroso. “Este fin de semana, los hutíes de Yemen han manifestado claramente su incorporación a la guerra». Esta es una de las fichas más esperadas y más delicadas. En la narrativa de Israel, Estados Unidos y Europa, nadie se atrevía ni siquiera a mencionar la participación de los yemeníes, pero estaba latente, comentó.

 

El golpe a la economía mundial: 350 millones de barriles fuera del mercado

Uno de los datos más importantes del análisis del Dr. Jaimes es el impacto inmediato en el suministro energético global. “Ya al momento llevamos casi 24 días de guerra, eso significa más de tres semanas, más de 350 millones de barriles de petróleo que han dejado de salir solamente del estrecho de Ormuz”, detalló.

Sin embargo, la advertencia más grave apunta a la expansión del control iraní sobre otras arterias marítimas críticas. Según el analista, tras calibrar el cierre del estrecho de Ormuz, Irán y sus aliados ahora apuntan al Cuerno de África.

“Van por el control del Cuerno de África, y esto va a afectar enormemente una de las líneas de comercio más importantes de la humanidad: el Mar Rojo. El Mar Rojo es el epicentro de las principales rutas comerciales del mundo desde hace siglos”, explicó.

 

El cuello de botella en el Mar Rojo y el Canal de Suez

El especialista detalló que la congestión de estas rutas tendrá un efecto dominó que ralentizará la economía global. “Esto también va a congestionar el Canal de Suez y por supuesto el Mediterráneo. Toda esta ruta se va a ver enormemente impactada, golpeada por el control de Irán en esta guerra”.

El Dr. Jaimes asemejó esta situación con la crisis vivida durante la pandemia de COVID-19, cuando las cadenas de suministro se rompieron y el comercio global se detuvo.

“Las proyecciones en los precios de las navieras no se hacen esperar. Vamos a tener un planeta mucho más ralentizado. Esto pudiese estar igualándose a los momentos de los años de la pandemia en muy corto tiempo. Las aseguradoras han retirado los contratos de muchos barcos, y un barco sin seguro no puede andar en ningún océano del mundo”, sentencio.

 

360/LT/DRR