El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) elevó este domingo la tensión regional al declarar que las centrales eléctricas de cualquier país que albergue bases militares de Estados Unidos serán consideradas «objetivos legítimos» de ataque. Esta advertencia surge como una respuesta directa a las amenazas de Washington de atacar la infraestructura energética de Irán, estableciendo una doctrina de represalia simétrica que involucra directamente a las naciones vecinas que faciliten operaciones estadounidenses en su territorio.
El comunicado militar enfatiza que no habrá distinción entre el agresor y sus aliados logísticos en la región, subrayando que cualquier intento de paralizar el sistema eléctrico de la nación persa resultará en la destrucción de instalaciones críticas en todo el Medio Oriente. Con este ultimátum, los Guardianes de Irán envían un mensaje claro a las capitales árabes y occidentales: el costo de una agresión de EE. UU. será la desestabilización energética total e irreversible de toda el área geográfica colindante.
Fuente: RT
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