La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) emitió este sábado una alerta urgente sobre la situación crítica que atraviesan los más de dos millones de habitantes de la Franja de Gaza. Bajo la premisa de que “no hay dónde esconderse”, el organismo denunció que el asedio militar israelí, sumado a condiciones climáticas extremas de vientos fuertes y lluvias torrenciales, ha convertido la supervivencia diaria en una lucha agónica para las familias que malviven en refugios improvisados.

La crisis se ve agravada por un bloqueo sistemático que ha disparado el costo de vida. El experto económico Ahmed Abu Qamar informó que los precios de productos básicos se han triplicado debido a la escasez provocada por el cierre de fronteras. Mientras la población requiere el ingreso de al menos 1,000 camiones de ayuda diarios, las autoridades locales denuncian que solo se permite el paso de entre 150 y 200 vehículos, una cifra insuficiente para contener el hambre y las enfermedades en el enclave.

Por su parte, el director de la Oficina de Medios de Gaza, Ismail Al-Thawabta, señaló directamente al primer ministro Benjamin Netanyahu por incumplir los acuerdos internacionales y mantener cerrado el cruce de Rafah. Esta medida no solo impide la entrada de alimentos vitales, sino que bloquea la evacuación de heridos y enfermos críticos que necesitan tratamiento urgente en el exterior. La UNRWA reiteró que, para los desplazados, el factor climático —que alterna entre calor sofocante y tormentas— es el golpe final a una infraestructura civil ya devastada por los bombardeos.

Fuente: Medios Internacionales

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