Este viernes, el crudo Brent cerró por encima de la barrera de los 100 dólares por segunda sesión consecutiva, alcanzando los 103,14 dólares por barril, un nivel que no se veía en más de tres años. En sintonía, el crudo estadounidense west texas intermediate (wti) rozó los 99 dólares, su cifra más alta desde julio de 2022, explica Bloomberg.
Toda esta situación, es consecuencia directa del conflicto en oriente medio iniciado a finales de febrero, que ha provocado el cierre del estrecho de ormuz, una arteria marítima vital por la que circula la quinta parte del suministro energético mundial.
Ante la prolongación de esta crisis y el riesgo de un desabastecimiento mayor, el gobierno de los Estados Unidos, tomó una medida de emergencia, emitió una nueva licencia general que autoriza la venta y descarga de petróleo, y productos derivados de origen ruso cargados en buques; unaa decisión permite realizar todas las transacciones que anteriormente estaban prohibidas, siempre que sean necesarias para la entrega de los cargamentos, con una vigencia que se extiende hasta el 11 de abril de 2026.
La autorización estadounidense es amplia, ya que se aplica a cualquier embarcación, incluyendo aquellas que se encontraban bloqueadas por sanciones previas. Con este movimiento, se busca inyectar oferta al mercado internacional y compensar las interrupciones en oriente medio, intentando frenar la subida de los precios de referencia e intentando estabilizar la economía global en un momento donde la logística del transporte de crudo se encuentra bajo máxima alerta.
Fuente: RT
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