El Papa León XIV manifestó su profundo pesar por las víctimas que han dejado los recientes bombardeos en Oriente Medio y expresó especial dolor por el asesinato del sacerdote maronita Pierre El-Rahi en la localidad de Qlayaa, al sur del Líbano.

A través de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el pontífice expresó su preocupación por el impacto del conflicto en la población civil y lamentó la muerte de «numerosos inocentes, entre ellos muchos niños, y de quienes les prestaban ayuda», en medio de la creciente escalada de violencia en la región.

El padre Pierre El-Rahi, quien se desempeñaba como párroco de Qlayaa y capellán regional de Cáritas, perdió la vida mientras asistía a personas afectadas por un bombardeo cerca de su parroquia. De acuerdo con información del Vaticano, el sacerdote acudió al lugar tras una primera explosión y, cuando prestaba ayuda, un segundo ataque impactó en el mismo punto y le causó heridas mortales. Días antes del hecho, El-Rahi había afirmado frente a su iglesia: «Ninguno de nosotros porta armas. Las únicas armas que portamos son la paz, el amor y la oración».

Ante este escenario, el Papa León XIV reiteró su llamado urgente a detener las hostilidades y pidió respeto para la población civil y para quienes trabajan brindando ayuda humanitaria. La Santa Sede sigue con preocupación la evolución del conflicto y exhorta a las partes involucradas a priorizar el derecho internacional y la protección de las personas inocentes.

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