En una jornada que se desarrolló en el Palacio de Miraflores, la Presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, sostiene un encuentro con víctimas de violencia política. Esta recepción oficial se realiza en el contexto de la aplicación de la Ley de Amnistía, como parte de las actividades de Estado que buscan abordar las consecuencias de los conflictos políticos recientes en el país.
Durante este intercambio, la mandataria realizó un llamado formal a las víctimas para que se incorporen activamente al Programa de Convivencia Nacional, enfatizando que el perdón, más que un mandato legal, es un acto de desprendimiento personal necesario para consolidar la paz y garantizar que el dolor no detenga el desarrollo nacional: «Un ser humano no puede estar tomado por el odio», sentenció la Presidenta encargada.
A su vez, reconoció las deficiencias históricas del sistema judicial e instó a los presentes a protagonizar un nuevo modelo de justicia basado en la reparación integral, la sanación espiritual y el compromiso de no repetición. Además, la jefa de Estado estuvo acompañada por el presidente de la Comisión Especial de Seguimiento de la Ley de Amnistía, Jorge Arreaza, y el ministro para la Cultura, Ernesto Villegas, quien lidera el programa para la convivencia instalado el pasado 23 de enero.
Asimismo, el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Derechos Humanos, Larry Devoe, resaltó que en el salón se encontraban hombres y mujeres que han sufrido en cuerpo propio las consecuencias de la violencia y el bloqueo, pero que mantienen firme su disposición al encuentro sin renunciar a la exigencia de justicia.
Por su parte, Devoe recordó casos críticos, como el de personas quemadas vivas o fallecidas por el uso de guayas en vías públicas, subrayando la importancia de que estos hechos no queden impunes dentro del marco constitucional.
De igual forma, se destacó que la Ley de Amnistía por la Convivencia Democrática, aprobada por unanimidad en el Parlamento, es el resultado de un proceso histórico que incluyó 2.700 aportes por escrito y asambleas en los 24 estados, escuchando a familiares de privados de libertad y víctimas de los sucesos de 2013, 2014 y 2017 para sanar las heridas políticas abiertas desde 1999.
Fuente: Medios Nacionales
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