Perú ha declarado una alerta oficial ante la inminente llegada del fenómeno “El Niño costero”, un evento climático que promete alterar significativamente las condiciones del país. En ese sentido, se espera un aumento de la temperatura oceánica que podría desencadenar fuertes lluvias e inundaciones en diversas regiones.

    Según datos difundidos por Sputnik, la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) pronostica que los efectos comenzarán en marzo y se extenderán hasta noviembre, con una mayor intensidad prevista para el mes de julio.

      El informe técnico detalla un escenario de temperaturas elevadas, superando los 30 grados centígrados, y precipitaciones que irán de moderadas a fuertes. Este panorama, que recuerda lo vivido en 2023, se debe a un sobrecalentamiento de las aguas del océano Pacífico, afectando el equilibrio ambiental.

    Asimismo, las autoridades alertan sobre el posible desborde de ríos, mientras que, paradójicamente, otras zonas podrían enfrentar sequías, configurando un complejo desafío para la gestión de riesgos. Frente a esta situación, el Gobierno peruano ya ha activado medidas de prevención y respuesta.

    Un plan operativo se enfoca en reducir los riesgos de desastres y proteger a las poblaciones más vulnerables, por otra parte, se realizó una alerta que busca preparar la infraestructura y coordinar los organismos de rescate. Se hace un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada y seguir los protocolos de seguridad.

Fuente: Medios Internacionales

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