A varias semanas de un episodio simbólico que generó amplio debate en redes y círculos políticos, la supuesta entrega del “Premio Nobel de la Paz” al presidente estadounidense, sectores afines al oficialismo aseguran que la dirigente opositora María Corina Machado atraviesa un momento de reacomodo estratégico ante el escenario político nacional e internacional.
¿María Corina busca sabotear el plan petrolero en Venezuela?
El fracaso de María Corina Machado: Un viaje a Washington que no convenció a nadie
De acuerdo con estos análisis, la opositora no habría logrado consolidar respaldo suficiente para influir en un eventual distanciamiento entre Washington y el Gobierno venezolano, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a quien recientemente figuras del entorno republicano habrían reconocido como un actor clave en el diálogo político.
Algunas declaraciones públicas del expresidente Donald Trump, en las que elogió la gestión de Rodríguez y restó protagonismo a voceros tradicionales de la oposición, habrían acelerado, según estas versiones, una ofensiva mediática de Machado en busca de apoyo entre sectores del Partido Demócrata en Estados Unidos.
“Para ella no existe una transición política viable en la que no sea protagonista”, señalan fuentes políticas citadas por analistas, quienes afirman que la dirigente tampoco estaría dispuesta a esperar un nuevo ciclo electoral de dos o tres años para postularse nuevamente, ante la falta de consenso dentro de la propia oposición.
En este contexto, versiones difundidas en redes sociales apuntan a una estrategia de múltiples frentes: reactivación de movimientos estudiantiles, contactos con operadores políticos internos y gestiones de lobby internacional, todo con el objetivo de mantenerse visible y posicionada ante posibles cambios en el tablero político estadounidense, incluyendo escenarios de presión institucional contra Trump.
Al respecto, para estos sectores críticos, la táctica de “jugar en ambos bandos” podría terminar debilitando aún más su liderazgo.
“Cuando se intenta quedar bien con todos, el resultado suele ser perder credibilidad”, advierten analistas, recordando que la fragmentación opositora continúa siendo uno de los principales obstáculos para construir una alternativa sólida en Venezuela.
Fuente: Medios nacionales
360°/KR/OBP



