Mientras el mundo observa con lupa los movimientos en Europa y el Caribe, desde Pyongyang llega una advertencia clara: Corea del Norte se prepara para un blindaje militar sin precedentes.
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Este lunes, el líder Kim Jong-un puso fecha y lugar para revelar su nueva estrategia de guerra: el próximo Congreso del Partido a finales de este mes de febrero, este anuncio fue durante la conmemoración del 78 aniversario del Ejército Popular, donde Kim Jong-un visitó el Ministerio de Defensa para dejar claro que los próximos cinco años serán de fortalecimiento radical.
Aunque no reveló detalles técnicos, los expertos anticipan que la hoja de ruta incluye el desarrollo de submarinos nucleares, misiles Hwasong-20 (capaces de alcanzar cualquier punto del mapa con múltiples ojivas) y satélites espía para vigilancia en tiempo real. Además, lo que más llamó la atención de los analistas fue lo que Kim no dijo: esta vez evitó atacar directamente a Estados Unidos o a Corea del Sur. Este silencio estratégico ha encendido las alarmas en las cancillerías, sugiriendo dos posibles escenarios:
- Enfoque en Rusia: Pyongyang está consolidando su alianza con Moscú, enviando incluso tropas y armamento para la guerra en Ucrania.
- Ventana de diálogo: Podría estar dejando una puerta entreabierta para una futura negociación con Washington, ahora que el tablero geopolítico ha cambiado drásticamente tras los eventos recientes en Venezuela y Cuba.
El noveno Congreso del Partido será el escenario donde se formalice la nueva doctrina norcoreana. Todo apunta a que Corea del Sur será declarada oficialmente como «Estado hostil», eliminando cualquier esperanza de reunificación pacífica a corto plazo.
Fuente: DW
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